domingo, 3 de enero de 2010

MANADA de Natalia Carolina



Un día cayó desde un nido, un pequeño ruiseñor bebé, en medio de una manada de leones quienes terminaban de comer.


Al mirarlo tan pequeño e indefenso, decidieron cuidarlo.



Con su mentalidad de leones y conocimiento de su mundo, decidieron hacer del bebé un gran león.

Entonces, al paso de los días y meses, empezaron a preocuparse muy seriamente:

Así, la leona de turno reportaba:

- No tiene garras retráctitiles, ¿cómo va a cazar?

- No ruge y ya tiene 5 meses ¿cómo va a conquistar a una leona cuando deba casarse?

- No tiene piel de mamífero ¿cómo abrigará a sus crias cuando sea papá?



Luego, hicieron un cónclave de leones y concluyeron que su pequeño y muy amado amigo a quien consideraban parte de la manada era un león discapacitado pues no tenía las condiciones para desempeñarse como un león en su vida adulta, todos sintieron gran pena por el pequeño, ¿qué sería de su vida?.

Finalmente, le encargaron al cuidado de un viejo león anciano que ya no cazaba, no había más que hacer.



El viejo león, lleno de sabiduría, observaba al pequeño y miraba que: si bien no tenia piel de león, tenía un bello plumaje; no tenía garras pero le había observado conseguir gusanos con su pico; y, si bien ciertamente no rugía, todas las mañanas deleitaba a la manada con sus bellos e inigualables cantos agudos e imposibles de imitar por los leoncitos de la manada!!!



El anciano ya no formaba parte del cónclave de leones pues despreciaban su poca fuerza, él mismo era un discriminado por su avanzada edad, sin embargo, su experiencia de la vida le permitía mirar algo que los otros no se habían detenido a analizar: el pequeño ruiseñor ciertamente pertenecía al reino animal, pero no era de la especie de los leones!!!



Al día siguiente, lo llevó a un sitio algo elevado en la montaña y le dejó actuar en libertad mientras le observaba con discreción: entonces, el pequeño ruiseñor, al sentir el aire en sus ágiles plumas, instintivamente, se elevó y voló!!!



Toda la manada quedó impresionada al mirar a su pequeño amigo volar y cantar feliz, y comprendieron que, afortunadamente para todos, la realidad es más amplia que el mundo de su manada de leones.



ESPERO QUE EN EL 2010 MUCHA GENTE DEJE DE PENSAR COMO MANADA
                                                                                                                                          Natalia Carolina

lunes, 28 de diciembre de 2009

No es malo ser contemplativo,
es otra forma de ser, lo difícil es no ser respetado.
No es malo ser silencioso,
el silencio permite ver, lo difícil es ser discriminado.
No es malo ser solitario,
el desierto es maestro, lo difícil es ser ofendido.
No es malo ser distinto,
es enriquecedor mirar las cosas desde diversas perspectivas,
lo difícil es sufrir intolerancia.

de Natalia Carolina

viernes, 25 de diciembre de 2009

Talvez nunca te vi,
talvez no charlamos al respecto,
pero se que estás ahí
y esa es razón sufuciente para que yo siga aca escribiendo.
Gracias por formar parte
de mi árbol Navideño.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Ser fuerte...



Ser fuerte es amar a alguien en silencio.



Ser fuerte es irradiar felicidad cuando se es infeliz.


Ser fuerte es intentar perdonar a alguien que no merece perdón


Ser fuerte es esperar cuando no se crea en el regreso.


Ser fuerte es manterse en calma en los momentos de desesperación.


Ser fuerte es demostrar alegría cuando no se siente.


Ser fuerte es sonreír cuando se desea llorar.


Ser fuerte es hacer a alguien feliz cuando se tiene el corazón en pedazos.


Ser fuerte es callar cuando lo ideal seria gritar a todos de tú angustia.


Ser fuerte es consolar cuando se necesita de consuelo.


Ser fuerte es tener fé aunque no se crea.


Por eso mismo, ante la dura realidad y por más difícil que la vida pueda parecer:

¡Ama y sé Fuerte!

jueves, 17 de diciembre de 2009

¿Y si lo imaginamos?

¿Y si lo imaginamos?
http://www.youtube.com/watch?v=0AZZ-NUpdXE

Una Navidad distinta

Te invito a celebrar una Navidad distinta, con algo más de conciencia en que en Navidad, Jesús es quien cumple años : homenajeemos al Cumpleañero.



Cuando salgas de compras para esos regalos que irán debajo del árbol, dispondrás de unas monedas más, para comprar un regalo extra, ese regalo también irá debajo del árbol pero en la tarjeta dirá, “Para Jesús que vive en Ti”, solo eso.


Si tu economía es buena, comprarás o un juguete o una prenda de vestir nueva, si tu economía es pequeña, comprarás unos dulces solamente, no importa el valor de lo que hay en el interior, el valor estará en la tarjeta que pondrás externamente.


Cuando tengas ese paquetito listo, lo pondrás debajo del árbol navideño, y el día 25, cuando se repartan los regalos a todos, el único que deberá quedar debajo


del árbol será el de Jesús, porque es para El. A partir del día 26 llevarás en tu bolso o maletín ese regalo contigo o lo dejarás en tu casa, esperando a que Jesús lo venga a retirar, eso lo eliges tú.


Seguramente en esos días, alguien, algún pequeño, alguna persona con carencias, alguien que necesita, te dirá que le ayudes, ese es Jesús que viene a buscar


su regalo, dáselo, entonces esa persona leerá lo que tú has escrito, "Para Jesús que vive en Ti".


Te puedo asegurar que te emocionarás, y esa persona que Dios ha puesto en tu camino, jamás olvidará lo que allí leerá y por siempre le quedará en su alma, entonces allí se habrá cumplido el Evangelio "Todo lo que hagas al más pequeño, a Mi me lo haces".


Juntos hagamos que esta Navidad, nos deje una enseñanza en el alma, sé que todos tenemos problemas económicos, pero un dulce... no hará más pobre a ninguno de nosotros y les aseguro que será el dulce más dulce del mundo.


Reenvía este mensaje, quizás a alguien le haga bien recibirlo y ponerlo en práctica, si somos 1,000,000 de almas haciendo esto, daremos 1,000,000 de regalos a Jesús, ¿qué tal? Uno solo no puede hacerlo todo, pero todos podemos hacerlo.

TU TIENES EL RELOJ, YO TENGO EL TIEMPO

TU TIENES EL RELOJ, YO TENGO EL TIEMPO



entrevista realizada por VÍCTOR-M. AMELA a: MOUSSA AG ASSARID,


No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, sin papeles...!


Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo - ¡Qué turbante tan hermoso...!


- Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.


- Es de un azul bellísimo...


- A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados...


- ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?


- Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.


- ¿Por qué? - Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.


- ¿Quiénes son los tuareg?


- Tuareg significa "abandonados", porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: "Señores del Desierto", nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.


- ¿Cuántos son?


- Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!", denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.


- ¿A qué se dedican?


- Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio... - ¿De verdad tan silencioso es el desierto?


- Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.


- ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?


- Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!


- ¿Sí? No parece muy estimulante. ..


- Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.


- Saber eso es valioso, sin duda...


- Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!


- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?


- Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!


- ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?


- Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro...


- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja...


- Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar.


- Qué abundancia, qué derroche, ¿no?


- ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...


- ¿Tanto como eso?


- Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.


- ¿Qué pasó con su familia?


- Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa... Entendí: mi madre estaba ayudándome... - ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?


- De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...


- Y lo logró. - Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.


- ¡Un tuareg en la universidad. ..!


- Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele. - Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?


- Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!


- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.


- Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...


- Fascinante, desde luego...


- Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...


- Qué paz... - Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Lo que cada uno posee

Una persona grosera
resuelve hacer un presente a
otra persona por su aniversario,
pero como en realidad la despreciaba

irónicamente mandó preparar
una bandeja llena de basura y desperdicios.
En presencia de todos, porque le daba placer
humillar públicamente,
mandó entregar el presente,
que fue recibido con alegría
por el agasajado.
Gentilmente,
el agasajado agradeció
y pidió que lo esperara un instante,
ya que le gustaría poder
retribuir la gentileza.
Tiró la basura,
lavó la bandeja,
la cubrió de flores,
y la devolvió con un papel, donde decía:
“Cada uno da lo que posee”.
Así que, no te entristezcas
con la actitud de algunas personas;
no pierdas tu serenidad.
La rabia hace mal a la salud,
el rencor daña el hígado
y la cólera envenena el corazón.
Domina tus reacciones emotivas.
Sé dueño de ti mismo.
No arrojes leña
en el fuego de tu aborrecimiento.
No pierdas la calma
y no cedas a tu impulsividad.
No pierdas la calma
y no cedas a tu impulsividad.
No pierdas la calma
y no cedas a tu impulsividad.


Recuerda “sólo es cuestión de actitud”

martes, 17 de noviembre de 2009

Hacer o no hacer algo, sólo depende de nuestra voluntad y perseverancia.

Dos niños patinaban en un lago congelado de Alemania. Era una tarde nublada y fría. Los niños jugaban despreocupados. De repente, el hielo se quebró y uno de los niños se cayó, quedando preso en la grieta del hielo.
El otro, viendo su amigo preso y congelándose, tiró un patín y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas hasta, por fin, conseguir quebrarlo y libertar el amigo.
Cuando los bomberos llegaron y vieron lo que había pasado, se preguntaron
“¿Cómo consiguió un niño hacer eso? ¡Es imposible que consiguiera partir el hielo, siendo tan pequeño y con tan pocas fuerzas!
¿Querés saber como lo hizo? La respuesta es sencilla: no había nadie para decirle que no era capaz”.
'Dios nos hizo perfectos y no escoge a los capacitados,
sino que capacita a los escogidos'.
Hacer o no hacer algo, sólo depende de nuestra voluntad y perseverancia’.
(Albert Einstein)
Conclusión :
Preocúpate más por tu conciencia que por tu reputación.
Porque por tu consciencia eres lo que eres, y por tu reputación eres lo que los otros piensan de ti.
Lo que los otros piensan de ti, es problema de ellos.

lunes, 2 de noviembre de 2009

"¿Sabías que todo este tiempo que has estado luchando, realmente has estado echando raíces?"

El Helecho y el Bambú
Un día decidí darme por vencido...renuncié a mi trabajo, a mi relación, a mi espiritualidad... quería renunciar a mi vida.
Fui al bosque para tener una última charla con Dios.
"Dios", le dije. "¿Podrías darme una buena razón para no darme por vencido?" Su respuesta me sorprendió..."
Mira a tu alrededor", El dijo:
"Ves el helecho y el bambú?"
"Sí", respondí.

"Cuando sembré las semillas del helecho y el bambú, las cuidé muy bien. Les di luz. Les di agua.
El helecho rápidamente creció.
Su verde brillante cubría el suelo. Pero nada salió de la semilla de bambú. Sin embargo no renuncié al bambú.
En el segundo año el helecho creció más brillante y abundante. Y nuevamente, nada creció de la semilla de bambú. Pero no renuncié al bambú." Dijo Él.
"En el tercer año, aun nada brotó de la semilla de bambú. Pero no renuncié." Me dijo.
"En el cuarto año, nuevamente, nada salió de la semilla de bambú. "No renuncié" dijo.

"Luego en el quinto año un pequeño brote salió de la tierra.
En comparación con el helecho era aparentemente muy pequeño e insignificante. Pero sólo 6 meses después el bambú creció a más de 100 pies de altura. Se la había pasado cinco años echando raíces.
Aquellas raíces lo hicieron fuerte y le dieron lo que necesitaba para sobrevivir.
"No le daría a ninguna de mis creaciones un reto que no pudiera sobrellevar" Él me dijo. "¿Sabías que todo este tiempo que has estado luchando, realmente has estado echando raíces?"
"No renunciaría al bambú. Nunca renunciaría a ti. No te compares con otros" Me dijo. "El bambú tenía un propósito diferente al del helecho, sin embargo, ambos eran necesarios y hacían del bosque un lugar hermoso".
"Tu tiempo vendrá" Dios me dijo. "¡Crecerás muy alto!"
"¿Qué tan alto debo crecer?" Pregunté.
"¿Qué tan alto crecerá el bambú?" Me preguntó en respuesta.
"¿Tan alto como pueda?" Indagué.
Espero que estas palabras puedan ayudarte a entender que Dios nunca renunciará a ti.
Nunca te arrepientas de un día en tu vida. Los buenos días te dan felicidad. Los malos días te dan experiencia. Ambos son esenciales para la vida. Continúa.. .
La felicidad te mantiene Dulce,
Los intentos te mantienen Fuerte,
Las penas te mantienen Humano,
Las caídas te mantienen Humilde,
El éxito te mantiene Brillante.
Pero sólo Dios te mantiene Caminando...