En la vida todos nos enfrentamos con problemas ...Lo importante es la actitud con que los encaramos.
martes, 13 de noviembre de 2012
sábado, 3 de noviembre de 2012
jueves, 4 de octubre de 2012
He de confesar que:
- En mi mente planeo conversaciones que nunca se van a llevar a cabo.
- Que odio pelearme por una estupidez con alguien que realmente me importa.
- Que me resulta contradictorio que me digan "te extraño" y no hagan nada para verme.
- Que a mi también se me paró el corazón con el "¿Te puedo hacer una pregunta?".
- Que se lo que es sentir un nudo en la garganta cuando te enteras de algo, y tenes que fingir que todo esta bien.
- Que ante un ATAQUE DE SINCERIDAD después me pregunté: ¿Para qué lo dije...?
- Que prefiero estar loco y ser feliz antes que ser normal y amargado.
- Que NO ME GUSTA oír las mentiras, cuando se toda la verdad.
- Que YO también tengo una amigo que es como mi hermano que cuando nos juntamos somos un peligro para la sociedad.
- Que con MÚSICA: he bailado, he llorado, he reído, he recordado, he besado y he amado... En fin... La vida es una sola y vale la pena vivirla.....
AUTOR DESCONOCIDO
viernes, 28 de septiembre de 2012
El día que yo cambié...
Decidí no esperar las oportunidades sino salir a buscarlas.
Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución.
Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis.
Decidí ver cada noche como un misterio a resolver.
Y cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
Aquel día comencé a ser fuerte, feliz de verdad, gracioso.
Aquel día dejé de temer por cada vez que perdía.
Y sentí que para vencer no es necesario ganar.
Ví que dar lo mejor de mí me hacía feliz, así no fuera el primero, así no me coronaran o me aplaudieran.
Sentí nuevamente que el único rival soy yo mismo.
Me dejó de importar quien ganara o perdiera…
Ahora me importa simplemente sentirme mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Pero también vi que a veces se cae, y que el único camino es levantarse y seguir.
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, “el amor es una filosofía de vida”.
Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí cambiar tantas cosas…
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo solo para descansar, ahora también duermo para soñar…
AUTOR/A DESCONOCIDO
Y cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
Aquel día comencé a ser fuerte, feliz de verdad, gracioso.
Aquel día dejé de temer por cada vez que perdía.
Y sentí que para vencer no es necesario ganar.
Ví que dar lo mejor de mí me hacía feliz, así no fuera el primero, así no me coronaran o me aplaudieran.
Sentí nuevamente que el único rival soy yo mismo.
Me dejó de importar quien ganara o perdiera…
Ahora me importa simplemente sentirme mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Pero también vi que a veces se cae, y que el único camino es levantarse y seguir.
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, “el amor es una filosofía de vida”.
Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí cambiar tantas cosas…
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo solo para descansar, ahora también duermo para soñar…
AUTOR/A DESCONOCIDO
miércoles, 19 de septiembre de 2012
PUENTES
Cada
día al despertarnos, cruzamos un puente
y lo hacemos creyendo que ese camino es el correcto…
A
veces cruzamos con tal entusiasmo, que no imaginamos del otro lado nos espera un
cachetazo… ¡Y como duele! Pero más que el cachetazo mismo, nos duele ver como
se destruye lo que habíamos planeado, no
estar preparados para recibir un golpe cuando tal vez, imaginamos todo lo contrario…
Hay
puentes largos, puentes cortitos.
Puentes
bajos y esos otros que al asomarnos, comprobamos
atraviesan un gran precipicio; esos son los puentes que muchas veces nos da
miedo cruzar porque sentimos no nos van a aguantar, los vemos inestables, tememos
tambalearnos y caer al vacío… y sin embargo, muchas veces esos puentes, por más
duro que resulte cruzarlos, son los más adecuados, los que conducen a ese lugar
al que estamos destinados, llámese paraíso, isla, rincón, familia, amor…
Hay
puentes rebuscados, que se enroscan de tal forma que si no terminamos
enredados, seguramente terminamos
mareados.
Hay
puentes que atraviesan tormentas, otros que las evitan.
Puentes
repletos, puentes solitarios.
Hay
puentes rotos, que nos obligan a retroceder porque no conducen a ningún lado.
Puentes
simples pero imprescindibles.
Puentes
cuesta arriba, puentes cuesta abajo…
Hay
puentes que conectan, que se cruzan en el camino y nos presentan la gran
encrucijada: Norte , Sur, Este, Oeste…. Tal vez ni siquiera sean esas las
opciones, porque hasta los puntos cardinales tienen sus múltiples variantes:
sudeste, nordeste, sudoeste, noroeste…
Hay
puentes con forma de luna, son esos en los que quedamos colgados de su parte más profunda … Resultan necesarios
cuando debemos detenernos, o ir a paso lento mientras decidimos… pero cuidado, si seguimos mucho tiempo
detenidos veremos no solo pasar el tiempo, sino también los sueños y las posibilidad
de seguirlos y la oportunidad de cumplirlos…
Hasta
los puentes “piquetes” son a veces necesarios, porque te obligan a hacer una
pausa cuando estás muy acelerado.
Y
están los peores: los puentes que succionan, los puentes que te atrapan, los
puentes que te atrasan. Los que te atan al pasado y no te dejan avanzar. Es a
estos a los que hay que quemar, porque tan solo por tenerlos a la vista, ya nos
hacen mal.
A
la distancia es sencillo ver que puente te deja varado, que puente da
demasiadas vueltas y cuál es el acertado. Como dijo Bertrand A W
Russell “Lo más difícil de aprender en la vida
es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar”.
Tropezaremos,
tambalearemos, cambiaremos el rumbo las veces que sea necesario pero siempre podremos volver a empezar si abandonamos aquello que no nos permite avanzar.
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